Pinturas y retablos de la Virgen de los Reyes
La propagación de la devoción a la Virgen de los Reyes no se limitó con el paso del tiempo a tributarle culto en la Capilla Real de la Santa Iglesia Catedral, sino que se extendió difundiéndose su imagen por iglesias y capillas y por las calles de la ciudad. Lienzos, azulejos e incluso vidrieras nos muestran hoy los viejos tocados de la imagen, con sus amplios vestidos, su aparición al rey San Fernando y los faraónicos proyectos de sus andas procesionales. Como muestra, valga un botón.


Gracioso azulejo plano del siglo XVIII, que hace juego con otro de la misma época dedicado a San Fernando. Ambos fueron incluídos tardíamente dentro del zócalo del claustro principal del convento de San Leandro, cuyas piezas son de tipo cuenca y del siglo XVI.


Son numerosos los cuadros existentes en la ciudad que representan la entrega de las llaves de Sevilla por el rey moro Axafat a San Fernando. Éste, situado en el trascoro de la Catedral y firmado por Francisco Pacheco en 1634, es uno de ellos. San Fernando se halla recibiendo estas llaves, apreciándose al fondo la Puerta de Jerez y la Giralda con la Catedral, en la que se aprecia el cimborrio. Junto a la torre, a lo alto, se recorta de perfil una miniatura de la Patrona de Sevilla.

Retablo cerámico con la imagen de la Señora situado en la plaza de la VIrgen de los Reyes, en la fachada del convento de Santa Marta. Realizado por el laureado pintor Santiago Martínez, se instaló en acción de gracias por la terminación de la Guerra Civil, con una dedicatoria en la que se puede leer: "Sevilla, agradecida a su Madre, Reina y Abogada. Sábado 18 de julio de 1936".

Vidriera instalada en 1927 en la iglesia de San Esteban que representa a la Virgen acompañada por dos mecenas o donantes, que son los Condes de las Torres de Sánchez Dalp, don Miguel y su esposa, el primero con hábito militar y ella de mantilla española.


Pequeño cuadro devocional, de apenas medio metro de alto por algo menos de ancho, un tanto oscurecido, que tiene la particularidad de reproducir a la Virgen de los Reyes en el ángulo llamado 'tres cuartos' (lo más normal es sacarla toda de frente o toda de perfil), con la indumentaria propia de la época romántica, sin que falte cierto tono de idealización, también muy propio de aquel momento. El cuadro se halla en la iglesia de San Antonio Abad.

Lienzo de 1,24 x 0,74 metros, firmado en 1893 por Virgilio Mattoni y dedicado a la serenísima señora doña María Luisa Fernanda de Borbón. Se trata de un descomedido proyecto para las andas de Nuestra Señora, que de haberse llevado a cabo habría alterado sensiblemente la presentación procesional de la Patrona. Con más buena voluntad que acierto, el pintor la imaginó en un sillón neogótico tipo Corazón de Jesús, bajo aparatoso palio digno de las mascaradas históricas, y otros enfadosos detalles que no casan nada de bien con la sencilla majestad de la imagen medieval. Este lienzo se halla situado en la sacristía de la Capilla Real de la Catedral.